01
Menos paradas por cambio de formato
Los sistemas de ajuste rápido de guías y cabezales de llenado reducen el tiempo de transición entre botellas de 750 ml y formatos de 1 litro. Una planta mediana recupera varias horas de producción por turno sin modificar el layout existente.
02
Dosificación estable en líneas de alta velocidad
Las válvulas de llenado por nivel mantienen la tolerancia dentro de ±2 mm incluso cuando la cinta corre a 18.000 botellas por hora. El control de calidad visual se concentra solo en los casos límite, no en cada envase.
03
Menos rotura de vidrio en el transporte
Las guías laterales con recubrimiento de poliuretano y los módulos de aceleración progresiva evitan el golpeteo entre botellas en las curvas. En líneas de jugo de uva concentrado, la merma por envase dañado baja de forma medible en el primer mes.
04
Limpieza CIP sin desmontar la cinta
Los bastidores en acero inoxidable AISI 304 y las bandas abiertas permiten el paso del circuito de limpieza in situ. El tiempo de saneamiento entre lotes se acorta y el personal no necesita herramientas especiales para acceder a los rodillos.
05
Integración con el sistema de etiquetado existente
Las cintas aceptan módulos de etiquetado autoadhesivo de terceros sin obra civil adicional. La sincronización se resuelve con un encoder en el eje motriz y un PLC que ya viene configurado para la mayoría de los equipos del mercado argentino.
06
Documentación técnica en español para el equipo de planta
Cada línea se entrega con manuales de operación, planos de montaje y lista de repuestos críticos redactados en español rioplatense. El encargado de mantenimiento puede capacitar a su gente sin depender de un servicio técnico externo.