Llevamos un mes operando la línea de embotellado de 12.000 botellas por turno y el cambio más notable fue la estabilidad de la cinta transportadora principal. Antes teníamos que frenar la producción dos o tres veces por semana por desalineación de los rodillos; ahora el recorrido se mantiene constante incluso cuando alimentamos envases de distinto peso. La instalación tomó cuatro días, no los siete que habíamos presupuestado, y el equipo de puesta en marcha dejó documentado cada punto de ajuste. Para una planta que procesa jugo de uva concentrado, esa continuidad vale más que cualquier especificación técnica.
Opiniones verificadas de plantas embotelladoras
Cada comentario corresponde a una instalación real de cintas transportadoras y módulos de llenado. Ordenamos los aportes por utilidad práctica para quien está evaluando un cambio de línea.