Lo que cuentan quienes operan las líneas
Reunimos comentarios de responsables de planta, jefes de mantenimiento y coordinadores de producción que trabajan con nuestras cintas y módulos de embotellado. Cada texto describe una situación concreta: qué se instaló, qué se ajustó y cómo quedó el ritmo de trabajo después.
El primer mes fue de ajuste fino. La línea de 12.000 botellas por hora arrancó con algunos desfases en el sincronismo entre la llenadora y el taponador. El equipo de soporte remoto respondió en el día y en dos semanas quedó estable. Hoy la planta corre turnos completos sin microparadas por sensor.
Lo que más valoro es que no nos vendieron un paquete cerrado. Antes de la instalación revisaron el layout real, midieron los radios de giro de nuestras cintas y propusieron cambios en la alimentación de botellas vacías. La comunicación durante el montaje fue directa, con planos actualizados cada mañana.
Volvimos a comprar porque la primera línea sigue operando sin reemplazo de rodillos a los dos años. Para la segunda etapa pedimos el mismo diseño de cinta pero con estación de inspección por visión artificial. El proceso de cotización fue claro y el cronograma de entrega se cumplió a la semana.