La comunicación durante la instalación fue el punto que más valoré. Coordinamos cada módulo de la cinta con el equipo técnico por videollamada y con planos actualizados. Cuando llegó el momento del montaje, el personal ya sabía exactamente dónde iba cada sección y qué herramientas necesitábamos tener listas. Eso nos ahorró dos días de trabajo y evitó retrabajos en la zona de alimentación de botellas.